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27 ene 2015

¿Para qué mentir?

No sé cuál será el punto de inflexión pero tampoco estoy muy segura de querer saberlo. No sé si por miedo a que me guste eso de cruzarme con la tangente y que no haya más gente, que sólo estés tú, que seas la única o que no llegue a ningún lado. Hay tantos posibles conjuntos... No sé si me gusta lo que veo o lo que leo. De hecho, no sé si te conozco lo suficiente. Sólo sé que las mentiras, son un compacto por el que no quiero pasar, prefiero los abiertos.
Los prefiero porque soy de pensar, que el amor reside en la libertad. Y si me encierras en mentiras, llegas a un absurdo. Una dulce contradicción de doble hoja con mi manera de ver las cosas.
Y encima, no demuestras nada.

Si vamos a construir algo, que sea transparente. 

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