Google+

29 ene 2015

Cuando quieras saber de mi, yo no querré saber de ti.

Me ha dado por pensar la de kilómetros que ha recorrido mi cabeza pensando en ti. Cuántos habrá hecho en ese absurdo bucle. Cuántos suspiros por toda aquella rabia de querer y no poder, porque siempre, por mucho que nos empeñemos, no se puede.

Ahora, no hay bucles. Hay un camino, un gran trayecto curvilíneo, con sorpresas en cada curva. Por él sé que hay muchas piedras, lo sé porque siempre las ha habido, antes de que te toparas y lo cerraras con tu maldito encanto. Hay más incluso de las que pueda llegar a imaginar. Y sin embargo, me da igual. Siempre me ha gustado la aventura.

Ahora, no hay ningún suspiro de tristeza o al menos no dirigido a ti. Y eso, me alegra.
Ya no siento pena, ya no derramo ni una lágrima más. Hace tiempo que se acabó eso de martirizarse. Ya no siento. Todo fue bonito, mientras duró. Y de nuevo, las frases típicas se cuelan en parrafadas y es que, es normal pues todo empieza con una función, una continua definida en un compacto que toma valores reales y claro, se cierra y se acota. Gracias Hausdorff, pero no. La función de mi vida la determino yo. Y lo vuelvo a hacer otra vez.

Dejar pasar el tiempo, era sólo eso.
Ya no hay canción que nos defina, ni aire que compartir, ni viernes noches en un coche. Ya no hay abrazos de consuelo. Ni besos. Ni preguntas. ¿Y sabes? Ni los quiero, ni los necesito. Ya no tengo ilusión por ti, ni por hablarte. Ya no quiero estar contigo o al menos, no como antes. Ya no me ahogo pensando en ti. Ni si quiera me interesa como te va. Ni con quién vas. Ni a quién destrozas. He de confesarte, que pierdo el interés muy pronto. Y eso es justamente lo que ha pasado. Perdí el interés.

Nunca había necesitado todo lo que me aportaste y por un momento, llegué a creer que sí.
¡Menuda estupidez la mía!
Ahora, vuelvo a ser yo. Sin depender de un hombro al que llorar, sin necesitar que me escuchen, que me entiendan.  Que todo eso, está muy bien pero para quién lo quiera.
Y yo, no lo quiero.

No hay comentarios: