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15 ene. 2018

La vida es lo que siempre ha sido

No puedo explicar con palabras lo que siento ahora mismo porque si pudiera, esto sería fácil y para nada lo es.

También te has ido, con ella.
Y esto es una pesadilla, de vuelta a la misma.
A la que no acaba.
Le escribí a ella el día que te fuiste y parece que te llamó, a su lado. Como siempre, como toda la vida. Siempre juntos. Te estaba esperando, con su amor. Y es que amor erais vosotros y me habéis hecho creer en él, a pesar de todo.
Y sin que lo supierais.

Nos habéis enseñado a amar, a ser una familia, a darlo todo sin esperar nada a cambio, la lealtad, la bondad.
Nos habéis enseñado a ser personas. Buenas personas.
Gracias por tanto.

Os habéis ido, de la mano. Aquella misma a la que decisteis agarraros hace 66 años.
Y no sabes lo que te echaré de menos. Lo que os echaré de menos.
Mis abuelos.

Te has ido, ya no estás aquí.
Tu sensibilidad, tu humor, tu querer, tus abrazos.
Tus ojos color mar, tu mirada que decía tanto.
Tus escasas y sabias palabras, y es que a veces no hay tanto que decir. Las lágrimas duelen, todas las que se echan. Y qué razón, que las que no se echan, duelen más. Te desgarran, te rompen por dentro. Estalla todo ese dolor inexpicable.
Ya no están, ya no estáis, ya no estás.
Mi abuelo, el hombre de vida.
Mi protector.

Ahora no hay nada.
Ya sólo nos queda el recuerdo de lo que fuisteis,
de lo que sois.

Os echaré de menos.
Y os quiero.

Siempre, vuestra nieta.