Gritar, desenredar el nudo que tengo en la garganta y por qué no, llorar. Llorar en un hombro, expresar todo lo que siento, sin ningún miedo. Llorar. Sentirme querida, pero de verdad, no de palabras. Comprendida. Que me valoren y no tanta subvaloración de extremos patológicos.
Conversar, sin más. Conversaciones de esas que te dan que pensar.
Hablar, sin más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario