Silencio, se hace.
Empieza, manos frías.
Tiembla, huye,
como el espacio entre cuerpos desconocidos.
Un roce,
labios en la comisura de un beso,
huracán que se desata a nuestro alrededor.
Quién fuera astronauta
surcando las constelaciones de tu piel...
Lunar a lunar.
Un momento, un instante,
un pellizco...
Viento.
Dos cuerpos, dos sustancias,
obligaremos a la luna a acompañarnos.
Despertaremos el sol al amanecer,
latente, lo impediremos.
O no.
Despierto,
recuerdo,
sueño.
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