por las noches que se transforman en mañanas.
Por el humo en el cerebro de los problemas en llamas.
Por las luchas del alma autoimpuestas.
Por los suspiros de tu aliento
en cimas no conquistadas.
Por cada gesto, cada instante, cada momento en el que espero.
Y pienso,
me atormento
y lo echo.
1 comentario:
Expirar
Publicar un comentario