Google+

18 jun 2015

No podemos luchar contra imposibles.

Echa pedazos a un corazón vacío y sólo lo vaciarás más. Dijo el sabio, dijo mi puta experiencia. Dijeron las ganas de cambiar después de un vacío descomunal. Las ganas de que fuera distinto. Las ganas de ir por otro camino, de no dormir más de dos días consecutivos en cama de desconocidos.
Y volvemos a las andadas, a todo eso que no llena, a experiencia vacía, a charlas que no conducen a nada, a noches de sexo desenfrenado que sólo aportan eso, sexo.
Y un par de cigarros.

A esto me refería yo.
No es obsesión.

No hay comentarios: