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26 ene 2014

You can't break my spirit

Nunca me había esperado nada de nadie. Y no sé por qué motivo me esperé algo de ti. Te consideré ese especial y me equivoqué, una vez más.

Ahora me doy cuenta de que todo esto, sentirme así, el nudo que se extiende desde el estómago a la garganta, la tristeza que inunda mis noches... no son más que las consecuencias de una absurda ceguera. Fue tu sonrisa la que me cejó, las buenas palabras, los te quiero, las caricias en la noche ... y en el día. El considerarme especial. El bienestar que me dabas. Esa confianza que a tanto llegó no vale para nada ahora porque ya da igual, por lo visto.

Ahora sé lo que se siente cuando esperas algo y no llega ni llegará, porque no hay más.
Ahora sé por qué siempre preferí estar sola que acompañada y por qué nunca busqué algo más en nadie.

Y ahora da igual que lo sepa o no, porque sé que seguiré siendo así de...
imbécil.

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