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17 dic 2013

Deja de volar en los surcos de mi vida.

Deja de volar en los surcos de mi vida. De mi día a día.
De verdad, vete y déjame estar. Si no quieres más, si no me quieres realmente. Vete.
Solo te pido eso, que te vayas si es que no me amas.

Que dejes de jugar a hacer creaciones que no saben andar, de llenar el vaso y no vaciarlo, de tirar hasta romper la cuerda, de hacerme ilusiones. Efímeras y estúpidas ilusiones que se rompen y se transforman en humo. En humo, como aquel del cigarro de después. 

Márchate, de veras que no te lo tendré en cuenta, pero sé mujer. Valiente, como aquella que conocí y que está cambiando con el tiempo. No me gusta en lo que te estás convirtiendo. No me gusta lo que veo, ni lo que siento.
Pon los pies en la tierra y deja de levantarme al cielo, hace mucho que sé volar por mi misma. 
Sé mujer. Y vete.
Sal de mi vida.

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