Yo no escribo para nadie, mas que para mi.
Haciendo caso al sístole y diástole de mi corazón.
Ese que a duras penas,
intenta latir.
Impulsar toda la sangre que le llega.
Que yo escribo para mi.
En las hojas de un diario que algún día
arrancaré.
Y dejaré caer.
Como dejo caer las letras sobre él.
Que no escribo para ti, sino para mi.
Ni siquiera intento reconstruir lo que
te llevaste de mi.
Solo mantengo la esperanza.
Esperanza de que algún día,
alguna noche, aparezcas.
Y sé que es en vano, pues te alejaste.
Tu interés, tu amor, tu cariño,
se marchitó.
Como una flor en otoño.
Como las hojas, se las llevó
el viento.
Yo, escribo para mi.
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