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Viva la estupidez y el masoquismo
20 may 2012
La orilla, el mar, el agua.
Las tardes en ella contemplándola.
En ella y con ella.
Las mareas, el viento, el frío eran solo condiciones
exteriores.
Podía diluviar o nevar, que solo eran una caricia más.
Un complemento, quizá ideal.
Esencial.
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