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30 nov 2011

No me molestaré si te vas, tus motivos tendrás. Sin embargo, que no me moleste, no significa que no duela. Dolerá si decides marcharte, mucho, bastante, demasiado. Tal vez, seas el ocupa de mis pensamiento durante meses o incluso durante años. Pero, si decides volver, no esperes a que esté, pues andaré arreglando lo que un día rompiste.

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