El pensamiento me lleva, me atrae, giro. Me confundo, me deja sin aliento.
Calor, frío, más calor: ardo. Vértigo, murmuro.
Me aplasta, la marea de nuevo. Y no me lleva ni me dejo llevar: presa de su vaivén, de su desdén, de no ser el momento.
Publicar un comentario
No hay comentarios:
Publicar un comentario