17 sept 2014
Entre andenes y estaciones de andenes.
Hacerme odiar los aeropuertos, las estaciones de metro, y todas esas paradas que se alejaban, a ti. A ti, que desde que comenzó todo supiste que tu lugar en el mundo estaba en tierra de nadie, por las nubes, cerca de las estrellas. Y que sin embargo, lo intentaste. Tanto, que por un momento llegaste a creértelo. Hasta que una patada de realidad, o eso que tú llamas realidad, te devolvió a dónde siempre has estado, lejos de "entre la espalda y la pared" porque para qué te vas a complicar si es mejor que las malas noticias se queden por el camino, entre parada y parada de reproches, y qué solo me lleguen a mi. Pero prefiero hacer frente a temas turbios que alejarme de ellos porque hace tiempo que sé que el miedo sólo conduce a más miedo. Y sabes, no me quejo ni te reprocho nada, ya que prefiero pensar que es mejor tener despedidas amargas con toques de tristeza que no tener a nadie que te despida.
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