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26 abr 2014

Irse sin despedirse.

Cuando la vi alejarse sabía que no volvería a verla. O al menos no de esa forma. Quizá me la encontraría por la calle de otra ciudad cómo quién no quiere la cosa.

Y aquí estoy, hace bastante tiempo de eso y se me olvidó hasta su primer beso, ese que nunca hubo.Y para qué hablar de sus caricias y sus besos de despedida, esos que tampoco existieron. Ni si quiera me acuerdo del por qué de todo esto, si es que de verdad hubo alguno. "No, no lo hay" he querido pensar siempre. Fue así sin más y la verdad, me hubiera gustado una explicación, una aclaración, un algo que me llevara al mundo de las ideas claras. Hubiera estado bien. Igual que hubiera sido genial que las cosas se pintaran de otra manera, más fáciles, por ejemplo.

Es la espinita que llena la caja de los "que pudo ser y no fue"

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