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14 sept 2013

Como una pequeña vela consumida por el paso de los años, por cada apagón de la gran ciudad.
Esos momentos en los que todo se va, y sola te quedas, ante la gran oscuridad.
Porque es increíble, lo indefensos que somos ante la realidad.
Lo indefenso que están mis sentimientos por cada beso, cada abrazo o por cada palabra bien sonada.
Que no hay mal más malo que el tuyo, el quererte al lado mía constantemente. Que me escuches y me apoyes como antes hacías, que a veces, los besos, caricias y abrazos sobran. Porque sobran, porque lo tuyo, lo mío, lo nuestro es algo imposible. Que en este caso, querer no es poder.
Y sinceramente, odio la sensación que me persigue últimamente.

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