Tal vez no sea más que el principio. Como el comodín de un juego de cartas.
Un juego, para ti sin dudarlo es un juego. Me barajas de un lado a otro los sentimientos, sin quererlo dices pero lo haces. Y me canso, me canso de que me utilices como pañuelo para secarte las penas. Pero más pena me da a mi ver que eres como todas las demás personas.
Pena y repugnancia a la vez que coraje. Porque me siento como una imbécil, una imbécil que no puede más que callar todo para no mandarte a la mierda con respeto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario