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23 dic 2012

S(n,k)

Hace mucho tiempo que nadie sabe lo que pasa por mi cabeza. De una manera u otra, al menos no salido de mis manos. Silencio mental, uno que sisea por las noches y calla por los días, que me acompaña en los momentos más inoportunos. Un mísero silencio que se convierte en una preocupante soledad mental, como  astro viajando por el espacio, pero por una ruta nueva, los pensamientos. Los míos, encarcelados y sin ganas de salir, no es algo que se me escape, pero asfixia.

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