Hubo un día en el que decidí volar alto, todo lo más arriba posible, y no volver. Mezclarme con la gente de las nubes y quedarme a vivir allí, contemplando esas hermosas vistas. Sin pensar, sin preocupaciones.
Ese mismo día sentí que el mundo, mi mundo, era libre, que yo era libre.
Todo se quedó en un sentimiento mio.
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