Su vida se convirtió en una serie de mentiras sin acabar, a veces ni cuadraban las piezas del puzzle .
Como cual cojo por la vida, se cayó del pedestal donde estaba.
Una tras otra fueron cayendo.
Ella solo quería ser la persona de en sueño, la persona perfecta a vista de los demás. La persona que sus padres querían que fuera.
Era ''feliz'', o eso creía, sabiendo que la gente la tomaba como la Srta. Perfecta, la mejor, la envidiada por todos.
Pero como toda persona, con alma, cuerpo y sentimientos no le llenaba esa felicidad tan poco verdadera. Era efímera, se la llevaba el viento.
Y nada más le quedaba, llantos y sufrimiento en las horas muertas.
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