Hoy es otro de esos días asquerosos en los que me voy a dormir como una mierda, deseando en no levantarme nunca más, pero por desgracia eso nunca ocurre.
Ahora supongo, que toca acostumbrarse a la ausencia.
Acostumbrarse a ese hueco que queda cuando pierdes a un ser querido, ese hueco que dificilmente se llena. Y que si lo hace tarda mucho mucho mucho... tiempo en llenarse y que aún así no lo hace del todo. Siempre queda ese huequito ahí, lleno de recuerdos y momentos inolvidables.
Ahora supongo, que tocarán días de estar como una mierda y esas cosas.
Te quise, te quiero y te querré.
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