Google+

9 jun 2011

Con la cabeza muy alta

''El día de su muerte escribió la carta que provocará más tristeza en su madre. La carta más triste. La última y la más corta:

Madrid, 5 de agosto de 1939

Madre, hermanos, con todo el cariño y entusiasmo os pido que no lloréis ni un día. Salgo sin llorar, cuidad a mi madre, me matan inocente pero muero como debe de morir una inocente.
Madre, madrecita, me voy a reunir con mi hermana y papá al otro mundo pero ten presente que muero por persona honrada.

Adiós, madre querida, adiós para siempre.
Tu hija que ya jamás te podrá besar ni abrazar. 



Julieta Conesa''

1 comentario:

North dijo...

Yo soy de esas que lloran fácil, no me pongas esto en esos días del mes mujer. Pero qué bonito, eh?